Quienes compartimos nuestra vida con un ARISTOGATO vivimos en una especie de montaña rusa. Hay días en los que contentarlos y hacerlos felices parece lo más fácil del mundo. Mientras que hay otros en los que no entendemos qué está pasando y sentimos que no lo estamos haciendo del todo bien como ARISTOPADRES…
Esto responde, en gran medida, a la naturaleza imprevisible de los gatos. Hay quien dice que los gatos no se amoldan al hogar ni a las «normas». Y tienen razón. Los gatos no son tan fácilmente educables como los perros, aunque si sigues estas pautas lo puedes intentar. Aunque lo que hay que tener en cuenta sí o sí es que un gato no se adapta, sino que espera que todo lo que hay a su alrededor se adapte a sus gustos, instintos y necesidades. Ellos, simplemente, conquistan el espacio.
No obstante, pensar que son «intratables» es un error. Ya que lograr que un gato sea feliz y esté tranquilo puede conseguirse si se empieza a trabajar desde el primer momento en que llegan a nuestro hogar. Y, por supuesto, teniendo en cuenta una serie de aspectos, que le permitan dar rienda suelta a sus instintos felinos con total naturalidad.
¿Qué cosas hacen feliz a un gato?
1. Alimento adecuado para su momento vital. Si a nosotros nos gusta comer bien, a los gatos también. Eso no solo depende de que sean alimentos de calidad, sino porque respondan a las necesidades que cada ARISTOGATO tiene en cada época de su vida, y que les mantengan bien equilibrados. Si quieres saber cómo elegir la mejor comida para tu minino, sigue leyendo aquí.
2. Un rascador. Es necesario y le hace muy, muy feliz. En primer lugar, porque responde a una necesidad fisiológica, ya que sus uñas están formadas por capas que van creciendo y dejando paso a las siguientes. Por lo que necesita desgastarlas y afilarlas con frecuencia. En segundo lugar porque necesitan marcar el territorio para hacerlo suyo. Y, por último, porque les viene genial para estirar, desperezarse… Como en el mercado hay infinidad de modelos, en este post hemos recogido las claves para elegir bien.
3. Juguetes. A los gatos les encanta jugar, sobre todo de cachorros. Pero son exigentes. No les vale «cualquier cosa». Para elegirlos, es recomendable observar su comportamiento e intentar empatizar. Así podremos entender si prefiere los peluches, los juguetes que ruedan, hacen ruido o son de determinados materiales como tela o cartón.
4. Higiene ante todo. Los gatos necesitan un arenero y un lugar donde hacer sus deposiciones. Su limpieza es fundamental. Acicalarse les sienta bien por dentro y por fuera. Por lo que debemos asegurarnos de que la bandeja higiénica está lejos de su comida y en un lugar en el que nuestro ARISTOGATO pueda hacer «sus cosas» con cierta privacidad.
5. Dormir y callar. A los gatos les gusta dormir y estar tranquilos. Aunque ellos suelen elegir el momento y el lugar, conviene prepararles una camita, donde sepan que pueden descansar felizmente cuando lo deseen. Si la cama es tipo iglú o cerrada, permitirá al gato sentirse más protegido y disfrutar de unos momentos consigo mismo.
6. Un cepillado… de vez en cuando. A los felinos les gusta mantener su pelaje limpio y acondicionado por lo que se acicalan a menudo, lo que implica que parte de su pelo va a parar al estómago. Echarles una mano para que se sientan a gusto con su pelo es tan sencillo como tener un cepillo en casa con el que peinarles. En general, esto es algo que les relaja y les ayuda a estar a gusto.
Por supuesto, también cabe recordar que un gato no es un peluche ni un muñeco. A veces tendemos a pensar que le gusta lo mismo que a nosotros, pero no es así. Por eso os recomendamos que estéis atentos a sus reacciones cuando vayáis a abrazarlos o darles besos… Respetar su espacio es muy, muy importante.
Esperamos que estos trucos os ayuden a que vuestro gato sea un gato feliz y equilibrado, con el que conviváis en armonía por muchos, muchos años